{"id":5949,"date":"2009-01-12T11:23:15","date_gmt":"2009-01-12T15:23:15","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=5949"},"modified":"2009-01-24T02:13:33","modified_gmt":"2009-01-24T06:13:33","slug":"actas-dermo-sifiliograficas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/5949","title":{"rendered":"Actas Dermo-Sifiliogr\u00e1ficas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Placa de tricoficia circinada. Contagio de una vaca<br \/>\n Por E Zof\u00edo a, L Conde-Salazar b, E del R\u00edo c, F Heras c<br \/>\n Actas Dermosifiliogr. 2008;99:816-7.<\/strong><\/p>\n<p><em>Esta publicaci\u00f3n tiene el permiso del Dr. Esteban Dauden Director de Actas Dermosifilograficas, de donde fueron extraidas las fotos y el comentario del Prof. DR, Luis Conde Salazar  y E Zofio<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2009\/01\/449p.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5951\" title=\"449p\" src=\"http:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-content\/uploads\/\/2009\/01\/449p.jpg\" alt=\"449p\" width=\"204\" height=\"274\" \/><\/a><\/p>\n<p>La figura no tiene historia, pero observamos c\u00f3mo el escultor Enrique Zof\u00edo representa aqu\u00ed una t\u00edpica tinea corporis, en la que sorprende la exactitud con la que se reproducen las caracter\u00edsticas de una ti\u00f1a corporal, mejor que en muchas de nuestras diapositivas actuales: se observa su borde activo, porci\u00f3n central deprimida y contorno imitando un c\u00edrculo perfecto.<\/p>\n<p>Esta figura, junto con el comentario que la acompa\u00f1a en la etiqueta, y en el que el Dr. Az\u00faa advierte del contagio a trav\u00e9s del contacto con un animal, nos recuerda los experimentos llevados a cabo por el Dr. Olavide para demostrar el contagio de las ti\u00f1as entre hombres y animales.<\/p>\n<p>Olavide fue uno de los dermat\u00f3logos de su tiempo que se preocuparon por demostrar estos contagios y defender la patogenicidad de estos \u00abpar\u00e1sitos\u00bb vegetales. Consideraba el contagio como una semilla, y el individuo como el terreno en el que se sembraba, reconociendo el muguet, el herpes tonsurante, la pelada (\u00e9sta err\u00f3neamente, al igual que Bazin), el favus y la pitiriasis versicolor entre las afecciones fitoparasitarias.<\/p>\n<p>Reprodujo los experimentos realizados en otros pa\u00edses para demostrar el contagio por \u00abtransplantaci\u00f3n\u00bb entre hombres y diversos animales, llev\u00e1ndolos a cabo en los dos sentidos, es decir, de los animales al hombre y del hombre a los animales.<\/p>\n<p>Estas investigaciones est\u00e1n plasmadas en algunas de las l\u00e1minas de su famoso libro \u00abDermatolog\u00eda general y Atlas de la cl\u00ednica iconogr\u00e1fica de enfermedades de la piel o dermatosis\u00bb (1871-1880). La historia y la l\u00e1mina de uno de estos animales, la perra Favicia, constituyen un bello ejemplo de la obra del pionero de la Dermatolog\u00eda espa\u00f1ola.<br \/>\n L. Conde-Salazar, E. del R\u00edo y F. Heras<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Placa de tricoficia circinada. Contagio de una vaca Por E Zof\u00edo a, L Conde-Salazar b, E del R\u00edo c, F Heras c Actas Dermosifiliogr. 2008;99:816-7. Esta publicaci\u00f3n tiene el permiso del Dr. Esteban Dauden Director de Actas Dermosifilograficas, de donde fueron extraidas las fotos y el comentario del Prof. DR, Luis Conde Salazar y E &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[244],"tags":[],"class_list":["post-5949","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-museo-olavide"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5949"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5949\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}