{"id":778,"date":"2007-08-31T12:17:15","date_gmt":"2007-08-31T16:17:15","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=778"},"modified":"2007-08-31T12:17:25","modified_gmt":"2007-08-31T16:17:25","slug":"prosa-el-canto-de-los-cronopios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/778","title":{"rendered":"Prosa: El canto de los cronopios"},"content":{"rendered":"<p><strong>JULIO CORTAZAR (escritor argentino)<\/strong><strong>Obra. Historia de Cronopios y Famas (1962)<br \/> El canto de los cronopios<\/strong> <\/p>\n<p>Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los d\u00edas.<\/p>\n<p><!--more--> <\/p>\n<p>Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canci\u00f3n del cronopio es Salom\u00e9 desnuda danzando para los famas y las esperanzas que est\u00e1n ah\u00ed boquiabiertos y pregunt\u00e1ndose si el se\u00f1or cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone tambi\u00e9n a aplaudir, pobrecito.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JULIO CORTAZAR (escritor argentino)Obra. Historia de Cronopios y Famas (1962) El canto de los cronopios Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-778","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-dermatologia-y-arte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=778"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/778\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}