{"id":917,"date":"2007-09-14T19:00:20","date_gmt":"2007-09-14T23:00:20","guid":{"rendered":"http:\/\/piel-l.org\/blog\/?p=917"},"modified":"2007-09-14T19:01:29","modified_gmt":"2007-09-14T23:01:29","slug":"56-el-derecho-de-los-invalidos-y-enfermos-a-recibir-asistencia-vs-el-derecho-del-medico-a-tratar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/917","title":{"rendered":"56:  El derecho de los inv\u00e1lidos y enfermos a recibir asistencia vs. el derecho del m\u00e9dico a tratar"},"content":{"rendered":"<p>Todo  lo relacionado con experimentaci\u00f3n en humanos ha sido materia de inter\u00e9s para  los m\u00e9dicos y para el p\u00fablico en general, durante siglos, y varios son los  modelos propuestos, el modelo de la regla de oro (de James Gregory, 1804),  &quot;Nunca llevar a cabo un&nbsp; experimento en alguien, que uno mismo no quisiera  lo realizar\u00e1n en su propia persona, o en aquellos seres m\u00e1s queridos, s\u00ed usted o  ellos estuvieran en la misma situaci\u00f3n que sus pacientes&quot;; el modelo de  laboratorio (Claude Bernard, 1865); el modelo de salud p\u00fablica\/medicina militar  (Walter Reed, 1900), y el modelo del paciente (Albert Moll,  1902).<\/p>\n<p>&nbsp;<!--more--><\/p>\n<p>Fue  el m\u00e9dico alem\u00e1n Albert Moll quien, en su libro sobre \u00e9tica m\u00e9dica (<em>Aerzliche  Ethik<\/em>) publicado en 1902, desarrolla la idea de que existen estos dos  derechos rec\u00edprocos, despu\u00e9s de estudiar m\u00e1s de 600 casos,&nbsp; y propone los  principios morales (del &quot;paciente como modelo&quot;) que deben regir la  experimentaci\u00f3n m\u00e9dica en humanos, como sigue    <sup>[121]<\/sup>:<\/p>\n<p>1.  Cada experimento debe maximizar los beneficios potenciales y minimizar los  riesgos.<\/p>\n<p>2.  El riesgo debe ser sopesado en relaci\u00f3n al beneficio <em>m\u00e9dico<\/em> en lugar del  beneficio <em>cient\u00edfico<\/em>.<\/p>\n<p>3.  Todas las posibles pruebas de laboratorio y pruebas en animales deben ser  realizadas previamente a la experimentaci\u00f3n en humanos.<\/p>\n<p>4.  Los candidatos deben dar su consentimiento informado.<\/p>\n<p>5.  El consentimiento por escrito debe ser solicitado y obtenido antes de  procedimientos relativamente invasivos.<\/p>\n<p>6.  El consentimiento por escrito no convierte en s\u00ed mismo a un experimento  indebidamente riesgoso en \u00e9tico, ni el consentimiento justifica la repetici\u00f3n de  los experimentos.<\/p>\n<p>7.  Hay grupos particulares que son inapropiados para la experimentaci\u00f3n, por  ejemplo, quienes est\u00e1n muriendo, aquellos que esperan la pena de muerte, varias  categor\u00edas de personas &quot;institucionalizadas&quot; y los ni\u00f1os.&nbsp; La protecci\u00f3n de  quienes se est\u00e1n muriendo es una preocupaci\u00f3n recurrente, sugiriendo de que hubo  una explotaci\u00f3n bastante frecuente de este grupo.&nbsp;<\/p>\n<p>8.  Los resultados experimentales deben ser informados con toda  veracidad.<\/p>\n<p>9.  Los resultados de las investigaciones deben ser adecuadamente publicados.&nbsp;  Moll se preocup\u00f3 acerca del poder monopol\u00edstico de los editores de revistas  cient\u00edficas.<\/p>\n<p>10.  Los experimentos deben ser conducidos siempre por grupos competentes con  responsabilidades claramente definidas.<\/p>\n<p>B\u00e1sicamente  \u00e9ste es el modelo adoptado actualmente, estimulados de cierta manera por el  conocimiento de los horrores sobre experimentaci\u00f3n en humanos durante el r\u00e9gimen  nazista en Alemania, puestos de manifiesto en los juicios de Nuremberg (1946).<\/p>\n<p>En  la d\u00e9cada de los a\u00f1os 60 tanto la &quot;British Medical Association&quot; (1963) como la  &quot;American Medical Association&quot; (1966) publicaron sus respectivas gu\u00edas para  experimentaci\u00f3n en humanos.<\/p>\n<p>La  Asociaci\u00f3n Mundial de M\u00e9dicos produjo por su parte en 1964 (revisada en 1975) la llamada  Declaraci\u00f3n de Helsinki, colocando <strong>el modelo del paciente<\/strong> en el lugar que  leg\u00edtimamente le corresponde, &quot;La salud de mi paciente ser\u00e1 mi primera  consideraci\u00f3n&quot;,&nbsp; &quot;La preocupaci\u00f3n por los intereses del sujeto debe siempre  prevalecer sobre los intereses de la ciencia y la  sociedad&quot;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo lo relacionado con experimentaci\u00f3n en humanos ha sido materia de inter\u00e9s para los m\u00e9dicos y para el p\u00fablico en general, durante siglos, y varios son los modelos propuestos, el modelo de la regla de oro (de James Gregory, 1804), &quot;Nunca llevar a cabo un&nbsp; experimento en alguien, que uno mismo no quisiera lo realizar\u00e1n &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-917","post","type-post","status-publish","format-standard","","category-de-bitacoramedica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=917"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/917\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/piel-l.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}