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Rompiendo mitos en cosmética: ¿Se deberían prohibir los parabenos en los cosméticos?

Dr. Luis Conde-Salazar Gómez
Jefe del Serv. Dermatología Laboral
Escuela Nacional de Medicina del Trabajo. Instituto Salud Carlos III. Madrid
Comité editorial Piel Latinoamericana. España
 

En los últimos años nos encontramos con un bombardeo sistemático tanto por las usuarios como por los Laboratorios de cosmética de Productos SIN PARABENOS, los usuarios alarmados por las campañas publicitaria de medios de comunicación sin fundamento científico ¿ Dr. este producto NO llevara PARABENOS ? y la Industria nos presentara como gran novedad y un gran avance científico un cosmético SIN PARABENOS.

En la ultima reunión del GEDCT ( Grupo Español de Dermatología Cosmética y Terapéutica) celebrada en Barcelona el 25-26 del 11 de 2011 realizamos la siguiente exposición sobre este debatido tema, con un posterior coloquio.

 PARABENOS: ASPECTOS GENERALES 

Los parabenos son una familia de alquil-ésteres del ácido para-hidroxibenzoico. El grupo éster se localiza en la posición C-4 del ácido. Los ésteres más empleados son metil-, etil-, propil-, butil- y bencilparabeno, son ampliamente utilizados dadas sus óptimas características, ya que son moléculas inodoras, incoloras, no volátiles, eficaces en un amplio margen de pH y económicas, sus diferentes estructuras químicas hacen que cada parabeno tenga unas propiedades distintas por lo que veremos que en casi todas las formulaciones existe dos o mas parabenos.

Los parabenos son sobre todo eficaces frente a hongos y levaduras, pero también frente a bacterias. Dentro de éstas, inhiben con mayor eficacia el crecimiento de las bacterias Gram + que el de las Gram-, presentando una peor cobertura frente a las especies de Pseudomonas. Se suelen utilizar en combinaciones entre ellos y junto con otros antimicrobianos, consiguiéndose de esta forma un efecto sinérgico

En base a diferentes estudios realizados en humanos y animales, se piensa que los parabenos son metabolizados por esterasas del hígado y el riñón, eliminándose posteriormente en la orina en forma de ácido para-hidroxibenzoico 

USO Y REGULACIÓN:

Los parabenos son utilizados en una amplia gama de productos tópicos, tanto cosméticos como terapéuticos. También son muy usados como conservantes de comidas, bebidas, productos industriales y medicación sistémica. Su uso está tan extendido que la FDA (Food and Drug Administration) les otorga el segundo puesto dentro de los ingredientes más comunes en las formulaciones cosméticas, siendo superados únicamente por el agua. Entre los cosméticos resulta difícil encontrar una máscara de pestañas o una sombra de ojos (incluyendo los que se proclaman como “hipoalergénicos”) que no contenga parabenos. Un estudio sobre el contenido de los diferentes parabenos en 215 cosméticos comercializados en Dinamarca, encontró que el 93% de ellos contenía parabenos, en unas concentraciones que oscilaban entre el 0.01% y el 0.59%. El éster más utilizado era el metilparabeno, que estaba presente en el 98% de los cosméticos que contenían parabenos. Otro estudio realizado en Suecia demostró que el 80% de las cremas hidratantes contenía estos conservantes

Su uso en preparaciones farmacéuticas también está muy extendido se encuentran, por poner algunos ejemplos, en supositorios, jarabes, soluciones oftálmicas, contraceptivos, cortico esteroides, anestésicos locales, heparinas y otros medicamentos

La utilización de los parabenos en alimentos está regulado por la Unión Europea según la directiva No.95/2/EC. Se usan principalmente en pastelería, helados, cremas, refrescos, fiambres, gelatinas y aceites Las concentraciones de parabenos en estos productos suelen ser menores del 1%

Si tenemos en cuenta todas las fuentes (cosméticos, medicamentos y alimentos), se estima que un individuo de 60 kg está expuesto a 76 mg/día de parabenos (1,26mg/Kg/día).

EFECTOS SOBRE LA PIEL.

La dermatitis de contacto alérgica (hipersensibilidad retardada o de tipo IV) es el problema más frecuentemente relacionado con el uso de parabenos. La primera publicación de eczema alérgico de contacto (EAC) por sensibilización a parabenos fue descrito en Europa por Bonnevie en 1940 y se debía a los conservantes utilizados en una crema antifúngica Hasta 1966 no se describe una sensibilización a parabenos en los Estados Unidos Desde entonces, se han publicado diversos casos de EAC producidos por estos conservantes en formulaciones tópicas, sobre todo en pacientes que presentaban una dermatitis de base, eran especialmente pacientes con una dermatitis de estasis en las piernas los que presentaban una sensibilización a parabenos. Estos conservantes se encontraban entre los productos tópicos empleados para tratar su eczema, con lo que se perpetuaba la clínica, dichos pacientes eran de edad avanzada y, por tener una barrera cutánea dañada, el alergeno penetraría con mayor facilidad , facilitado además por la aplicación mantenida en el tiempo que se realiza en estos casos.

La mayor prevalencia de sensibilización a parabenos entre los pacientes de edad avanzada y con dermatits de estasis se pone de manifiesto en algunos estudios, en los que se encuentra una prevalencia de sensibilización a parabenos entre el 5,7-8.5% en este grupo poblacional, la cual es mucho mayor en comparación con las sensibilizaciones que presentan los pacientes estudiados por otro tipo de eczema de contacto.

Durante las décadas de los años 60 y 70 se responsabilizó a los parabenos en la producción de eczemas de contacto iatrogénicos, graves y perdurables, lo que llevó a la industria cosmética y farmacéutica a comercializar productos sin parabenos o “paraben-free”. Esta creencia tenía su base en la elevada tasa de sensibilización a parabenos que presentaban los pacientes con dermatitis crónica, lo que puede explicarse, al menos en parte, porque en estos años era frecuente el uso de estos conservantes a elevadas concentraciones, pero quizás también porque se desconocía la cantidad de alergenos que hoy valoramos.

Sin embargo, la visión de los parabenos como sensibilizantes ha cambiado radicalmente en pocas décadas. Actualmente sabemos que la capacidad de sensibilización de los parabenos en la población general es baja, situándose en la mayoría de los estudios en torno al 1% . Sólo algunos estudios muestran tasas ligeramente superiores, y corresponden a investigaciones realizadas antes de los años 90.

El porque esta mala prensa sobre los Parabenos en cosmética ? , creemos que todo ello parte de un equivoco en una mala interpretación de los resultados y que la causa pudo ser el trabajo publicado por Blondeel en Contact Dermatitis en 1978, donde parcheaba a 330 enfermos de los cuales 88 eran enfermos crónicos con ulceras de piernas y que presentaban múltiples sensibilizaciones, además solo se parcheaba con la prueba Mix Paraben y no por separado. Posteriormente se han realizado numerosos trabajos asi en un meta-análisis llevado a cabo en varios países europeos que incluía los resultados de la batería estándar TRUE TEST® durante 15 años consecutivos (1986-2000), la mezcla de parabenos se encontraba dentro de los alergenos con una menor tasa de reacciones positivas (0.5%). Un resultado similar se encontró en un estudio multicéntrico realizado durante la década de los 90, comprobándose además que los parabenos presentaban la tasa más baja de sensibilización entre los principales conservantes. Nosotros con el GEIDC ( Grupo Español de Investigación de Dermatitis de Contacto hemos realizado 3 estudio multicentricos en 1980 (con 4600 enfermos) en 1992 (3832 enfermos ) y en el 2000 ( 4310 enfermos) encontrando el 1,14% el 1.04% y el 0.7% como vemos descendiendo su incidencia. Debiéndose señalar que en estos estudios están incluidos enfermos no solo los enfermos sensibilizados por cosméticos sino también los de origen profesional , medicamentoso etc. Por lo que en la incidencia de solo enfermos con posible sensibilidad a cosméticos seria aun mas baja. Respecto a la prevalencia de sensibilización a parabenos en la población sana (sin problemas dermatológicos), encontramos un estudio realizado en 593 voluntarios, jóvenes, en el que la tasa de sensibilización a parabenos fue del 0.67%, muy próxima a la obtenida en enfermos dermatológicos .

Los casos de sensibilización a parabenos no debidos a medicamentos tópicos se han descrito con productos muy variopintos como geles de electrocardiografía y de ecografía, colirios, etc. En general son raros, y en algunos de ellos la clínica descrita se podría explicar por otras sensibilizaciones que no fueron estudiadas con mayor profundidad.

Otro problema que ha tenido gran repercusión en la opinión publica a partir de los años 90 es la posible relación de parabenos con cáncer de mama y la infertilidad.

En los trabajos publicados se indicaba que estos conservantes existentes en los desodorantes se podían absorber de forma percutánea y llegar a la mama, y debido a la similitud estructural entre los parabenos y compuestos con actividad estrogenica como los alquilfenoles podrían estar relacionados con el cáncer de mama y también por este mismo mecanismo podrían causar la disminución de esperma. Se han realizado estudios en animales con resultados dudosos y no extrapolables al hombre por lo que son muy cuestionable. Deberíamos ser cautos sobre este tema (sin llegar al alarmismo), mientras esperamos nuevos estudios más concluyentes.

Podemos decir que, si en el campo de la sensibilización por contacto a parabenos queda mucho por saber, sobre sus posibles efectos hormonales no conocemos prácticamente nada

En definitiva, el aspecto más importante para los Dermatologos es la capacidad sensibilizante de los parabenos la cual es baja, aunque si debemos conocer que puede desempeñar un papel importante en la producción de dermatitis alérgica de contacto, especialmente en pacientes con dermatitis de estasis y uso incontrolado de tratamientos tópicos. La importancia del daño de la piel es tal que, mientras que los casos descritos de EAC con preparados terapéuticos (aplicados sobre piel dañada) son relativamente numerosos, los casos de sensibilización a parabenos usados como conservantes de cosméticos (aplicados sobre piel sana) son extremadamente raros. Pero más aun, es frecuente que las personas sensibilizadas a parabenos (y que han desarrollado un EAC al aplicarlos sobre piel dañada) sean capaces de utilizar cosméticos con parabenos sin ningún problema, incluso aplicados en zonas de piel más vulnerable, como puede ser la de los párpados. Es sorprendente también que los pacientes sensibilizados toleran perfectamente la ingesta de parabenos. Fisher sintetizó el comportamiento peculiar de estas sustancias y las contradicciones que se encontraban, en lo que él denominó “las paradojas de los parabenos” (“The paraben paradox”). Los parabenos son por tanto unos sensibilizantes débiles, lo que puede determinar que solamente en pieles sometidas a una aplicación repetida de múltiples alergenos (con respuestas inflamatorias aditivas), tendrían un umbral lo suficientemente bajo como para provocar una reacción positiva. El tipo de piel que se somete de forma repetida a múltiples alergenos suele ser la piel enferma, y no la piel sana. En la piel sana (donde se realiza la prueba del parche), el umbral sería más alto, y por lo tanto serían mayores las concentraciones necesarias de parabenos para obtener una respuesta positiva. 

CONCLUSIONES.-

A pesar de que los parabenos son utilizados como conservantes en multitud de productos, son muy raros los casos de sensibilización a ellos. En décadas pasadas era relativamente frecuente el diagnóstico de “alergia a parabenos”, sobre todo en pacientes con un eczema prevaricoso. Parte de culpa la tenía el hecho de que estos conservantes se utilizaban en los productos tópicos a concentraciones más altas que las actuales, pero también, quizás, debido a que eran desconocidos muchos otros alergenos que en el presente valoramos ante los eczemas de contacto. Si a esto añadimos que los resultados de la prueba del parche con los parabenos y los productos que los contienen están sujetos a múltiples consideraciones, podremos entender cómo ha evolucionado la opinión sobre estos alergenos desde los albores de la dermatología de contacto hasta nuestros días. En la discusión tras la exposición de este tema pocos de los dermatólogos asistentes, podían referir un caso de sensibilización a parabenos por cosméticos, en mio larga experiencia mas de 40 años y con mas de 30.000 enfermos parcheados solo he encontrado 2 caos , uno de ellos acompañado de Kathon ( conservante de gran uso) y otro en que las pruebas no eran concluyentes.

Tendríamos que acabar diciendo que los nuevos conservantes utilizados en cosmética que han venido a sustituir a los Parabenos ( Principalmente Kathon CG y Euxil K ( Fenoxietanol y Dibromoglutaronitrilo) los cuales presentan una alta capacidad de sensibilización que supera con mucho a los denostados parabenos.

Creemos que sería injusto finalizar estas conclusiones sin reconocer algún mérito a estos conservantes gracias a ellos, entre otras cosas, podemos mantener alimentos y medicinas durante un largo periodo de tiempo, con los beneficios que se obtiene de ello para la vida y la salud de las personas.

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