No dejemos de perder la capacidad de sensibilizarnos ante las tragedias del prójimo
HE DEJADO DE ESCRIBIR,
PARA QUE DESCANSEN DE MÍ,
HOY ME VEO EN LA NECESIDAD.
IMPERIOSA, EN VERDAD,
DE VOLVERLO A HACER…
ESTA ES LA ESCENA:
CAMINANDO CON MI MASCOTA
NOS ENCONTRAMOS CON UN NIÑO,
COMO DE CINCO AÑOS, CON CHAMARRA
DE LOS «PUMAS»…
EN SU MANITA DERECHA, UN BASTONCITO,
EN SU MANITA IZQUIERDA, LA MANO DE SU
ABUELITO…
AL VERLO A LOS OJOS, IMPRESIÓN ENORME,
OJITOS TODOS BLANCOS…
SOY UN CHILLÓN, BROTARON MI LÁGRIMAS,
INCONTENIBLES…
POR QUÉ SEÑOR?
POR QUÉ?
CÓMO VÁ A SER LA VIDA DE ESTE SER HUMANO?
TENDRÁ LA BUENA SUERTE DE UN BORGES Y SERÁ UN GRAN ESCRITOR?
SERÁ UN MENDIGO DE ESQUINA?
LOS GOBIERNOS APOYAN A ESTAS PERSONAS?
YO, QUÉ PUEDO HACER?
MUCHO FUTBOL, MUCHO TENIS, MUCHA POLÍTICA…
Y, EN MEDIO DE TODO ESO, ESTA TRAGEDIA?
AL INSTITUTO DE LA CEGUERA, UN CONSEJO…
OJALÁ!!!
SIEMPRE PODEMOS HACER ALGO POR NUESTROS SEMEJANTES…
AGRADECER LA SALUD DE NUESTROS HIJOS Y NIETOS…
AQUÍ LES DEJO MI SENTIR, DESPUÉS DE HABER DEJADO DE ESCRIBIR…