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Comentarios al libro El espejo enterrado de Carlos Fuentes

Comentario enviado por Raquel  RAMOS

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Autor: Carlos Fuentes
Género: Novela
Primera Edición: Junio 1998, Grupo Santillana Madrid, España. Decimocuarta reimpresión junio 2005 por Grupo Taurus.   
Portada: Carlos Aguirre.

Consta de dieciocho capítulos, donde el autor se confiesa buscando una luz que lo guíe a través de la noche dividida del alma cultural, política y económica del mundo de habla española. Es un libro dedicado a la búsqueda de la continuidad cultural que pueda informar y trascender la desunión económica y la fragmentación política del mundo hispánico.

 

Resumen

El 12 de Octubre de 1492, Cristóbal Colón desembarcó en una pequeña  isla del hemisferio occidental. La hazaña del navegante fue un triunfo de la hipótesis sobre los hechos: la evidencia indicaba que la tierra era plana; la hipótesis, que era redonda. Colón apostó a la hipótesis,: puesto que la tierra es redonda, se puede llegar al Oriente navegando hacia Occidente. Pero se equivocó en su geografía. Creyó que había llegado a Asia. Su deseo era alcanzar las fabulosas tierras de Cipango (Japón) y Catay (China), reduciendo la ruta europea alrededor de la costa de África, hasta el extremo sur del Cabo de Buena Esperanza. Pero el navegante encontró un espacio donde la inmensa riqueza asiática con que había soñado estaba ausente Colón tuvo que inventar el descubrimiento de grandes riquezas en bosques, perlas y oro, y enviar esta información a España. . De otra manera, su protectora la Reina, podría haber pensado que su invención y su fe en este marino genovés de imaginación febril había sido un error.

Pero Colón más que oro, le ofreció a Europa una visión de la Edad de Oro restaurada: éstas eran las tierras de Utopía, el tiempo feliz del hombre natural.        Colón había descubierto el paraíso terrenal y el buen salvaje que lo habitaba. Pero pronto tuvo que retractarse. Desde entonces, el continente americano ha vivido entre el sueño y la realidad, ha vivido el divorcio entre la buena sociedad que deseamos y la sociedad imperfecta en que realmente vivimos. Hemos persistido en la esperanza utópica porque fuimos fundados por la utopía, porque la memoria e la sociedad feliz está en el origen mismo de América, y también el final del camino, como meta y realización de nuestras esperanzas.

Quinientos años después de Colón, se nos pidió celebrar el quinto centenario de su viaje, sin duda uno de los grandes acontecimientos de la historia humana; pero muchos de nosotros nos preguntamos: ¿;tenemos algo que celebrar?.

Un vistazo a lo que ocurre a las repúblicas latinoamericanas al finalizar el siglo XX nos llevaría a responder negativamente. En Caracas o en la Ciudad de México, en Lima o en Río de Janeiro, el quinto centenario del "descubrimiento" nos sorprendió en un estado de profunda crisis: inflación, desempleo, pobreza e ignorancia crecientes.. Un sentimiento de frustración, de ilusiones perdidas y esperanzas quebrantadas. Frágiles democracias, amenazadas por la explosión social. Pero esta crisis reveló algo que permaneció en pie, algo de lo que no habíamos estado totalmente conscientes durante las décadas precedentes. Algo que en medio de todas nuestras desgracias permaneció en pié: nuestra herencia cultural. Lo que hemos creado con la mayor alegría ,la mayor gravedad y el riesgo mayor. La cultura que hemos sido capaces de crear durante los pasados quinientos años, como descendientes de indios, negros y europeos, en el Nuevo Mundo.

La crisis que nos empobreció también puso en nuestras manos la riqueza de la cultura, y nos obligó a darnos cuenta de que no existe un solo latinoamericano, desde el Río Bravo hasta el Cabo de Hornos, que no sea heredero legítimo de todos y cada uno de los aspectos de nuestra tradición cultural. Esa tradición que se extiende de las piedras de Chichén Itzá y Machu Pichu a las modernas influencias indígenas en la pintura y la arquitectura. Del barroco de la era colonial a la literatura contemporánea de Jorge Luís Borges y Gabriel García Márquez.

Pocas culturas del mundo poseen una riqueza y una continuidad comparables.

En las tumbas de los sitios religiosos más antiguos se han encontrado espejos enterrados cuyo propósito, ostensiblemente, era guiar a los muertos en su viaje al inframundo. Cóncavos, opacos, pulidos, contiene la centella de luz nacida en medio de la oscuridad. Pero el espejo enterrado no es solo parte de la imaginación indígena americana. Existe un espejo: un espejo que mira de las Américas al Mediterráneo y viceversa. En la orilla mediterránea, el Caballero de los Espejos, le da batalla a Don Quijote. No muy lejos en el Museo del Prado en Madrid, el pintor Velásquez se pinta pintando lo que realmente está pintando, como si hubiese creado un espejo. Pero en el fondo mismo de su tela, otro espejo refleja a los verdaderos testigos de la obra de arte: tú y yo.

El espejo salva una identidad más preciosa que el oro que los europeos les dieron en canje a los indígenas.

¿;Acaso no tenían razón?. ¿;No es el espejo tanto un reflejo de la realidad como un proyecto de la imaginación?.

autor
Dra. Raquel Ramos

Acerca de Planas Girón Guillermo

2 comentarios

  1. Execelente comentario sobre una de una de las más interesantes novelas del considerado por el jurado del Premio Galileo 2000,
    “unos de los más importantes novelistas contemporáneos”, autor de más de 20 novelas-por citar algunas: “La muerte de Artemio Cruz”; “Terra nostra”; “Cambio de piel”; “En eso creo”, etc.- Autor de 14 ensayos, obras de teatro, relatos y cuentos.

    Aunque nacido en Panamá, en 1928, vivió y estudió a fondo la indiosincracia mexicana, alternando la diplomacia con la literatura. A la par de Octavio Paz,son pilares fundamentales de la literatura mexicana.

    A García Márquez le cupo el honor que su famosa obra “Cien años de soledad”, fuese prologada por tres grandes de la litarura latinoamericana: Mario Vargas Lloza, Carlos Fuentes y Mutis.

    Felicitaciones, Raquel, y en espera de tus nuevas contribuciones.

    Un saludo cordial,
    Dr. Guillermo Planas Girón,
    Ccs-Vzla.

  2. Hermoso el comentario y resumen que nos hace la Dra. Raquel Ramos de esta obra fundamental de Carlos Fuentes.
    Esta sección que inicio nuestro amigo Guillermo Planas se ha convertido rápidamente en una sección solicitada y pedida por muchos de nuestros suscriptores, lo cual da fe de la cultura de nuestros colegas de especialidad .

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