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Medicamentos para Enfermedades Olvidadas

Una demostración de los cambios mundiales en relación con la innovación y la generosidad humana, es la serie de iniciativas en el área de la salud. Una de ellas es Drugs for Neglected Diseases Initiative (DNDi), cuyo lema es “La mejor ciencia para los mas desasistidos”.

Drugs for Neglected Diseases Initiative (DNDi) es el nombre en inglés de la Iniciativa de Medicamentos para Enfermedades Olvidadas o desatendidas. Esta organización sin fines de lucro fue fundada en 2003 por Médicos sin Fronteras y cinco instituciones del sector público: Instituto de Investigación Médica de Kenya, Consejo Indio de Investigación Médica, Ministerio de Salud de Malasia, Fundación Oswaldo Cruz de Brasil y el Instituto Pasteur de Francia. El TDR de la Organización Mundial de la la Salud actúa como observador permanente de la Iniciativa.

El objetivo de DNDi es mejorar la salud y calidad de vida de habitantes de países en desarrollo que sufren enfermedades desasistidas. La idea es facilitar el desarrollo de nuevas drogas terapéuticas contra estas enfermedades promoviendo la ciencia básica e investigaciones preclínicas y clínicas.

Actualmente los proyectos están enfocados a enfermedades parasitarias como tripanosomiasis africana (Enfermedad del Sueño), leishmaniasis, Enfermedad de Chagas y malaria. Para el desarrollo de medicamentos contra estas enfermedades, DNDi utiliza la capacidad existente en I+D y ayuda a fortalecer esta capacidad en los países donde estas enfermedades son endémicas.

Además DNDi contribuye con cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio promovidos por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, específicamente en lo relacionado con el Objetivo 6 dedicado al combate del VIH/SIDA, malaria y otras enfermedades de impacto en el mundo en desarrollo.DNDi también estimula a la OMS, la Unión Europea y a las autoridades gubernamentales de salud para que generen agendas prioritarias de investigación, fondos para el financiamiento y marcos legales favorables.

DNDi también se apoya en la industria farmacéutica, recientemente firmó con Pfizer un acuerdo que permitirá a los científicos de los institutos afiliados al DNDi evaluar la eficacia frente a Trypanosoma brucei, Leishmania donovani y Trypanosoma cruzi de 150.000 compuestos de la biblioteca de Pfizer. DNDi también firmó acuerdo con la compañía japonesa Eisai, quienes desarrollaron el ravuconazol una droga con potente actividad in vivo e in vitro contra el T. cruzi, para que DNDi se encargue de evaluar la eficacia y la seguridad de E1224, una preforma del ravuconazol. Eisai pondrá a la disposición de DNDi su “know-how” y suministrará el medicamento para los estudios clínicos. Eisai tendrá la opción de convertirse en socio industrial de DNDi para fabricar, registrar y proporcionar a un precio accesible el E1224 al sector público de los países endémicos.

El investigador venezolano Julio A. Urbina es miembro y Presidente del Comité Científico de DNDi y uno de los promotores mas dinámico de la Iniciativa.

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7 comentarios

  1. Guillermo Planas Girón

    Al azar “accesé” a varias Instituciones señaladas en el interesante editorial de la presente edición, y pude empaparme del impresionante esfuerzo de inversión en investigación básica y clínica realizadas por muchos gobiernos en el mundo como Francia, India, Kenya, India, Malasia y Brasil con sus múltiples Instituciones Públicas dedicados a la lucha contra las “enfermedades endémicas  y olvidadas y otras emergentes”,  uniendo esfuerzo conjunto con el sector privado de importantes laboratorios de alcance transnacional como lo son Phizer y Eisai, y de otras fuentes, como lo realiza el grupo global Accor, el leader Europeo en la industria hotelera que opera en 100 países con sus 150.000 empleados y su exitoso convenio con el Instituto Pasteur. Sin dejar de mencionar la suma multibillonaria que aporta en dólares americanos la Fundación de Bill  y  Melinda Gates (NEJM, June 2008), por cierto,  miembros del “Imperio”, en la lucha contra la malaria que aniquila más de un millón de personas al año, la mayoría de ellos infantes y niños.

    Me detuve con especial curiosidad en el “Consejo Indio de Investigación Médica” y realmente es impresionante como en ese país situado en el sur asiático con sus 1.160 millones de almas, y sus significativos avances tecnológicos y científicos, incluyendo su poderío nuclear, todavía es presa de numerosos contrastes como elevados contingentes humanos sufriendo de mal nutrición, y enfermedades que hacen estragos en la población como el cólera, la Malaria, Hansen, VIH/SIDA, Tuberculosis, etc. No obstante hay que destacar que el inmenso y poblado país cuenta con el “Consejo Indio de Investigación Médica” que dispone de Centros e Institutos Permanentes de alta calidad en diversas regiones de la India, dedicados al estudio e investigación  de enfermedades como la Tuberculosis (Tuberculosis Research Center, en Chennai;  el Instituto de Patología,  El Instituto Nacional en Investigación de Malaria y de Análisis Estadístico en Delhi; Instituto Nacional de Enfermedades Entéricas y Cólera en Kolkata y el National Jalma Institute for Leprosy & Other Mycobacterial Diseases, en Agra, por tan solo nombrar algunos.

    Igualmente realicé una visión muy panorámica por las páginas del “Instituto Pasteur de Francia” (IPF). Allí la información es fascinante. Hay la alternativa de seleccionar como idiomas el Inglés o el Francés para la lectura de los interesantes artículos. Entre el 2009 y 2010, figuran entre otros, no menos importantes:

    1) “Biofilms: Discovery of a new mechanism of virus propagation” (21 de diciembre de 2009), donde los investigadores del  IPF y CNRS (French National Center for Scientific Research), demuestran que estas estructuras infecciosas extracelulares, son capaces de proteger a los virus del sistema inmune, permitiendo su difusión célula a célula (“viral biofilms”). Se piensa que el retrovirus HTLV-1 (human T-cell leucemia), fue el primer retrovirus humano aislado en 1980, 3 años previos al descubrimiento del HIV en 1980, retrovirus que causa el SIDA e infecta entre 15 y 20 millones de personas en el mundo. El HTLV causa varias enfermedades desde la leucemia/linfoma de células T de adulto hasta diversas formas de neuromielopatías (paraparesia espástica tropical)  y otros síndromes inflamatorios crónicos como dermatitis infecciosas, uveitis y miositis.

    2)Malaria: a beneficial genetic mutation in South-East Asia”. (Diciembre de 2009).  Los investigadores demuestran que una mutación a nivel de G6PD genera efectos protectivos contra la malaria producida por el P. vivax (PV), con reducciones importantes en la población parasitaria en sangre. El estudio realizado en gran escala (8 años de seguimiento sobre 3.500 personas en Tailandia) es de enorme interés si se considera que la población en el sur-este asiático es portadora de PV en un 18-25%, variedad causante de tantos estragos  perinatales. Pienso que los estudios se van a extender al P. falciparum,  la especie de parásito que causa el mayor índice de mortalidad por Malaria en el mundo.

    3) “The life and of neurons: how a virus can control everything”. Los investigadores del Instituto Pasteur y del CNRS, han descubierto que el virus de la rabia expresa en una de sus proteinas  una región clave la cual confiere capacidad a virus se difunda en el organismo. Mediante la identificación de los mecanismos promisoria en la implementación de novedosas posiblidades terapéuticas para el tratamiento de afecciones neurodegenerativas y otras patologías relacionadas.

    Finalmente, hay que desatacar el importante papel que juega el TDR (Tropical Diseases Research, Special Programme), con sus tres décadas de experiencia en la observación permanente de todas estas investigaciones y programas dirigidos contra enfermedades tropicales y contra la pobreza. El TDR provee soporte y Instituciones donde estas enfermedades ocurren, a su vez apoyado por sus patrocinantes: UINICEF, UNDP (Programa de desarrollo de la Naciones Unidas), Banco Mundial y la WHO.

    Las direcciones electrónicas de tan variadas instituciones de alto nivel dedicadas a la investigación biomédica  y a la lucha permanente contra todas las plagas que afligen al globo terráqueo, especialmente aquellas ligadas a la pobreza y que azotan la mayoría de países subdesarrollados, incluido nuestro afligido continente americano, es de enorme utilidad y de obligatorio conocimiento para la juventud en formación. El conocimiento de todas estas áreas, permiten ir moldeando la conciencia social que debe acompañar a todo médico en formación.

    Agradecido al Dr. Félix Tapia, por su interesante editorial, que demuestra una vez más que cuando cristalizan los esfuerzos mancomunados entre el sector público, representado por las numerosas instituciones internacionales de alto nivel investigativo mencionadas, con el aporte financiero de las grandes transnacionales farmacéuticas y de fundaciones con conciencia social (sector privado), los resultados son realmente alentadores para el futuro de la humanidad.

    Los venezolanos debemos congratularnos que un investigador de nuestro país, el Dr. Julio A Urbina, phD en química, que llegó a ser Jefe del Laboratorio de Química Biológica del IVIC durante muchos años, sea miembro y Presidente del Comité Científico de DNDi y promotor entusiasta del programa.

    Un saludo cordial,

    Dr. Guillermo Planas Girón
    Caracas Venezuela

  2. Guillermo Planas Girón

    Fe de erratas: Mis excusas por las jugarretas que nos proporciona la red.

    A) En el sexto párrafo del comentario y señalado con el Nº3) debe leerse: “The life and death of neuronas: how a virus can control everything.

    B) En el séptimo párrafo:….TDR (Tropical Diseases Research, Special Programme), debe ir resaltado en negro. Y al final de ese mismo párrafo: El TDR provee soporte y entrenamiento a investigadores e Instituciones donde estas enfermedades ocurren.

    Un saludo cordial,
    Dr. Guillermo Planas Girón
    Caracas-Venezuela

  3. Jaime Piquero Martin

    La designación de enfermedades olvidadas me parece mas adecuado al término que algunos utilizan de enfermedades raras. En ambas incluyen a las conocidas por los medicos, que tenemos mas de 50 años, como Enfermedades tropicales.
    En la edicion 196 de Piel latinoamericana de abril del 2008 la Dra. Kaminsky en su modulo de “mi experiencia” realiza un escrito sobre el Primer Congreso Latinoamericano de Enfermedades Raras (ER2008LA). Ahí relata lo interesante que fue participar en ese “un nuevo foro” de información y discusión.
    Mas recientemente tuve la oportunidad de revisar un documento publicado por el Comité de Ética del “Instituto de investigación de Enfermedades Raras” de España y difundido en la Gaceta Sanitaria, Gaceta Sanitaria Vol.20 Núm. Supl.3. Comité de Ética del Instituto de Investigación de Enfermedades Raras* donde el grupo trata de expresar su preocupación sobre el uso de las nuevas tecnologías y la evolución de los procedimientos para diagnóstico-terapéuticos que pudieran hacer cambios de criterios en el manejo de algunas patologías, que no sólo pudieran tener implicaciones científicas, sino también éticas.
    Los autores indican que “en conjunto, ambas circunstancias requieren un balance responsable, no siempre fácil de encontrar, especialmente durante los primeros años de implantación de una nueva tecnología o procedimiento”.
    El artículo se refiere a los programas de cribado de la población para la intervención médica, en la que se utilizan los resultados de investigaciones previas que hayan demostrado la posibilidad de una mejoría en la historia natural de la enfermedad (disminución de la mortalidad, mejor calidad de vida o inserción social) o bien permita ofrecer medidas preventivas o asesoramiento genético adecuado para establecer la idoneidad de un programa de prevención.
    Este tipo de enfermedades se prestan para realizar investigación en humanos sin suficiente investigación previa y en animales, algo que debemos tener en cuenta

  4. Mis agradecimientos al Dr. Guillermo Planas Guirón, amigo y compañero de aventuras, cristalizadas en varias publicaciones. Todas las observaciones que hace Guillermo son pertinentes y enriquecen la Editorial.
    Pero lo que mas me gusta es que Guillermo, como siempre, utiliza el mundo interactivo al máximo, urgando cada uno de los enlaces (links). Como debe ser.
    Invito a todos los amigos y colegas que cuando escriban en la red usen enlaces para llevar al lector a particulares detalles de una discusión. Así, nos beneficiaremos mas y daremos valor agregado a los lectores.

  5. En respuesta al comentario de mi amigo Jaime Piquero Martín, creo que los términos enfermedades raras y enfermedades olvidadas (desasistidas por el ‘neglected disease’ en inglés) no se refieren a las mismas dolencias. La desasistidas son enfermedades como malaria, Enfermedad del Sueño, Mal de Chagas y leishmaniasis de alta prevalencia pero que afectan a poblaciones vulnerables de pocos recursos monetarios, generalmente ubicadas en países en desarrollo. Por el contrario, las enfermedades raras son aquellas de muy baja prevalencia como algunas dolencias autoinmunes o genéticas, ver lista en: http://www.hon.ch/HONselect/RareDiseases/index_sp.html

  6. Jaime Piquero Martin

    Estimado Felix
    Tu tienes razón, aunque en la práctica existe una tendencia a confundir terminos. Es asi como en el congreso celebrado en argentina en el 2008 y que relato en mi primer comentario, uno de los temas hablados fue Lepra, y hoy 9 de Marzo asisti aqui en Miami a una conferencia de “nuevas enfermedades” dictada por el Dr. Scott Norton en donde coloca como novedades la Dermatitis por Paederus, gnatostomiasis, Lobomicosis y algunas miasis, que para nosotros son de ocasional consulta, por lo que mi equivocación, aclarada por ti, es relativamente factible.
    Saludos
    Jaime Piquero Martin

  7. A Mendoza-León

    Un editorial de extremo interés que nos lleva a plantearnos, en un país como el nuestro, la necesidad de establecer redes de trabajo y conocimiento para abordar con efectividad estas enfermedades parasitarias. El país cuenta con un potencial humano altamente calificado e infraestructura adecuada, en distintas áreas del conocimiento en enfermedades como leishmaniasis, tripanosomiasis y malaria entre otras. La integración de estos conocimientos y experiencias en proyectos de alto impacto contribuirán a la generación de nuevos conocimientos y por ende el desarrollo de programas mas eficaces para el control y tratamiento de estas enfermedades.

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