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PROSA: DIARIO INTIMO. Alejandro Oliveros (Escritor venezolano)

"Estos tiempos de carencias son los mejores para leer a los clásicos. Séneca fue un hombre que conoció bien la violencia y el despotismo. Al final, fue una de sus mejores víctimas. Al referirse a la "actualidad" del filósofo la española María Zambrano encontraba dos notas características: su permanencia en la popularidad y lo que llamó, con la ambigüedad que la hizo famosa, "una cierta capacidad de renacimiento entre los cultos". Como quiera que sea, la de Séneca es una lectura que nunca está demás. Y la razón es que , con todos su progresos, la ciencia no ha podido mantener a raya la influencia de la inconstante diosa fortuna entre hombres y sociedades. De allí la consistente afirmación de Aragón: "El azar es la única divinidad que permanece insobornable".


alejandro1.jpgAlgo que nunca he entendido y que tampoco me he empeñado en entender, es el " españolismo" de Séneca. Que nació en una pequeña ciudad de la España Romana, en Córdoba, a la que abandonó para nunca regresar. No obstante, una inteligencia de las más alertas de su tiempo, Angel Gavinet, no escondía su entusiasmo cuando hablaba del filósofo: "Séneca no es un español hijo de España por azar; es español por esencia".

"Ernst Jünger en la guerra, nuestra madre:

En las discordias y en la guerra, cuando el hombre desprecia todas las convenciones y todos los tratados, que no son más que los harapos desgarrados de un mendigo, la animalidad trepa desde el fondo del alma como un monstruo misterioso…. La voluptuosidad de la sangre flota sobre la guerra como una vela roja sobre una sombría galería".

El Diario literario 1995 de Alejandro Oliveros recoge la cronología de un año de vida del poeta en su registro inmediato, pero es muchísimos años al mismo tiempo porque expresa un modo particular de observar y vivir el acontecimiento cotidiano siempre engarzado a las referencias artísticas (ya sean literarias, musicales, plásticas) que han venido constituyendo la personalidad y la mirada de este ser humano que es Alejandro Oliveros y al mismo tiempo, las referencias que han contribuido a la formación de un estilo de escritura.

Cuando el poeta habla de Las materias flotantes de Francisco Hung, de su percepción de la obra de este pintor o la experiencia de la muerte del hijo descrita en sus Diarios por Jünger, aun cuando nos relata reiterativamente, paso a paso, los sinsabores de la enfermedad de la madre, está explicitando de manera sistemática los rasgos de una actitud, una filosofía de vida, ligando a ello una praxis simultánea e indivisible: una concepción de la escritura poética.

Alejandro Oliveros lee diarios mientras escribe el suyo, así hace referencia a las páginas de ese diario de Ernest Jünger o a las de Thomas Mann o aún a la novela de Simone de Beauvoir  Una muerte muy dulce referida a la muerte de la madre de la escritora. El poeta busca espejos, revisa reflexivo la escritura de otros quienes antes que él llevaron esta cuenta y cuento del cada día. Descubre en esencia al otro yo que hay en él. El doble que somos, ese otro yo ineludible, "dos formas bajo las cuales la experiencia del doble aparece en la literatura. La primera es producto de la imaginación creadora. El autor inventa su doble. Más ficción que realidad. Es el caso, entre otros, de Borges, cuya ceguera no le permitía ver nada, mucho menos a otro Borges. La segunda forma es el resultado de la experiencia directa. El autor se ha visto o ha creído verse, y a partir de ese encuentro compone la obra" y agrega Oliveros: "la experiencia directa del doble está signada por el horror".

Antes  ha confesado: "La literatura es una crónica de esa marcha hacia el otro yo. Mi conducta es el contrapunteo entre dos hombres que me integran" 

La lectura del texto de Oliveros se hace amena y adquiere un particular interés en este entretejido de referencias a cuadros de su propia contemporaneidad cuya vigencia real nos circunda (una pizzería italiana en Valencia a través de la cual el padre le mostró detalles de Italia, el cumpleaños de su hija María Constanza):

"8 de marzo de 1995./ Ayer en mi oficina de Bárbula le dedico un poema al árbol de bucare. Este árbol que en época de sequía se despoja de todas sus hojas y se cubre con flores de un profundo rojo anaranjado es uno de los grandes espectáculos del trópico". .

"21 de marzo es equinoccio de primavera. La tierra húmeda huele profunda y oscura. Su olor me hace recordar a Bejuma y a sus alrededores sembrados de tabaco y caña de azúcar". .

Ello en combinación con el análisis nacido de la lectura inteligente y sensible de gente como Conrad, Eliot, Hemingway, Solanes, Mann o la misma Hanna Arendt.

La confesión elocuente y sincera, después de seis meses de haber iniciado estas páginas a raíz del descubrimiento de la enfermedad de la madre, asoman un gesto consciente en el deseo y la necesidad de aprehensión de la vida y el tiempo a través de la escritura de este diario. El escritor hace referencia a la cotidianidad, a su trabajo como profesor de literatura, a sus lecturas, a su escritura, a sus sensaciones, viajes, ideas, malestares y alegrías. El dolor lleva acopio de la sensación de realidad como telón de fondo en la circunstancia de la madre.

La conciencia del desdoblamiento está demarcando una frontera a veces inteligible, indefinible, entre el hombre y el poeta. Entre la escritura consciente de la construcción de una entelequia, de un cuerpo significativo particular, y la sensación y el deseo de llevar registro del tiempo que se nos va.

El palincesto nace en la confrontación con los diarios leídos de otros y comentados en tono reflexivo aquí, y también, de hecho, en la pasión manifiesta en estas páginas no sólo por la literatura sino también por la pintura y por la música a lo cual dedica no pocas páginas.

La intencionalidad del texto y el pensarse a sí mismo está referido directamente en la escritura:

"He tratado de mantener un equilibrio entre lo profesional y lo puramente literario. La idea es que esté a medio camino entre el diario y el ensayo". ..

En fidelidad a la dirección que el poeta ha dado a esta recopilación de su memoria hago referencia al cuaderno verde limón en el cual el escritor ha dejado correr su grafía, y finalmente al cierre solemne del volumen con el Salmo 119: "Bienaventurados los que guardan su testimonio/ Y con todo corazón le buscan;/ pues no hacen iniquidad/ Los que andan en sus caminos. Amén"..

Laura Antillano.


Reseña Biográfica del autor:

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Nació en Valencia, Estado Carabobo, en 1949. Cursa estudios de medicina hasta casi terminar la carrera, siendo un estudiante ejemplar, y decide abandonar la misma, para seguir su verdadera vocación: la literatura. Poeta, crítico literario, traductor, ensayista y editor. Licenciado en Educación y Magíster en Literatura Occidental. Se desempeña como docente en la Escuela de Letras de La Universidad Central de Venezuela. Es un de los valores literarios de la Venezuela contemporánea.

Acerca de Raquel Ramos

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