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Desastres y epidemias pueden generar cambios beneficiosos a la humanidad

Las epidemias y los desastres naturales, políticos, económicos o sociales pueden generar muchas tragedias, pero también pueden crear cambios positivos a la sociedad.

La peste negra, peste bubónica o muerte negra fue una pandemia de peste que asoló a Europa en la Edad Media, durante el siglo XIV (entre 1347 y 1351) y era transmitida por unas pulgas transportadas por ratas. Se cree que la epidemia surgió en Asia central, desde donde pasó a ciudades y puertos, y de ahí a toda Europa. La peste negra acabó con casi la mitad de la población europea y con unos 100 millones de personas en todo el mundo. Esta pandemia, probablemente es el desastre más mortífero en la historia de la humanidad, liberó a muchos de la servidumbre esclava en Europa, obligó a aumentar los salarios de los trabajadores y provocó un cambio fundamental en la economía junto con un mayor nivel de vida para los sobrevivientes.

La gripe española o epidemia de gripe de 1918 conmocionó al mundo, infectando a un tercio de la población mundial. La gripe española mató a  más de 50 millones de personas. A diferencia de otras epidemias de gripe que afectan básicamente a niños y ancianos, muchas de sus víctimas fueron jóvenes y adultos saludables, y animales, entre ellos perros y gatos. Esta pandemia es considerada la más devastadora de la humanidad, ya que en solo un año mató entre 20 y 40 millones de personas. A pesar del desastre natural y la guerra, las consecuencias positivas condujeron a cambios sociales inesperados, que abrieron nuevas oportunidades para las mujeres y en el proceso transformaron irreversiblemente la vida en los Estados Unidos. Las mujeres desempeñaron un papel nuevo e indispensable en la fuerza de trabajo durante el período crucial justo antes de la ratificación de la 19ª Enmienda, que  otorgó el sufragio femenino en los Estados Unidos  dos años más tarde. La pandemia ayudó a elevar a las mujeres en la sociedad estadounidense social y financieramente, proporcionándoles más libertad, independencia y una voz más fuerte en la arena política.

El terremoto del océano Índico de 2004, conocido por la comunidad científica como el terremoto de Sumatra-Andamán, fue un terremoto submarino que tuvo su epicentro en la costa de Banda Aceh de Indonesia. El terremoto ocasionó una serie de tsunamis devastadores a lo largo de las costas de la mayoría de los países que bordean el océano Índico, matando a más de 275.000 personas, a su paso e inundando a una gran cantidad de comunidades costeras a través de casi todo el sur y sudeste de Asia, incluyendo partes de Indonesia, Malasia, Sri Lanka, India y Tailandia. Además, miles de personas nunca fueron encontradas y más de 35,000 niños perdieron a uno o ambos padres solo en Indonesia. Sin embargo, en Indonesia el tsunami puso fin a una guerra civil en que ya había dejado 15,000 muertos.

Los numerosos desastres naturales de varias décadas del siglo XX, llevaron a las autoridades mundiales de la salud, OMS/OPS y UNICEF, a realizar la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud que se llevó a efecto en Alma-Ata, Unión Soviética, en 1978. El evento formalizó la definición de la Participación de la Comunidad como: “El proceso en virtud del cual los individuos y la familia asumen responsabilidades en cuanto a su salud y bienestar propio y los de la colectividad y mejoran la capacidad de contribuir a su propio desarrollo económico y comunitario.”

La pandemia que de la infección por VIH y el SIDA pasó de 270 casos de SIDA declarados en Estados Unidos en el 1981 a 37 millones de personas viviendo con VIH en todo el mundo en el año 2017. En la década de 1990 se desarrollaron medicamentos capaces de salvar vidas que están en continua mejora y, en la actualidad, cerca del 50% de la población global que vive con VIH recibe tratamiento antirretroviral. A pesar del número de muertos y la estigmatización que se hizo contra la población homosexual en los inicios de la pandemia, El 17 de mayo de 1990, la OMS retiró la homosexualidad de la clasificación estadística internacional de enfermedades y otros problemas de salud. Esta exclusión de la lista de enfermedades mentales fue seguida por el resto de las organizaciones médicas del mundo. Además la pandemia forzó el debate sobre los derechos ciudadanos de la población LGBTIQ+, generando sociedades más abiertas y tolerantes a la divrsidad sexual.

“No hay mal que por bien no venga” parece ser la frase del planeta Tierra. Evidencias recientes indican que los meteoritos no acabaron con los dinosaurios, sino todo lo contrario, los meteoritos ayudaron a calentar la Tierra y eso permitió la proliferación de más especies de saurópsidos. De igual manera los movimientos tectónicos del planeta, incluyendo terremotos, han contribuido con una mayor diversidad biológica de los seres vivos, plantas y animales. Otra, los incendios ayudan a la germinación de semillas de muchos árboles que conforman nuestras forestas. Las catástrofes hacen daños, pero de ellos generan cambios que abren nuevos caminos a los seres vivos. El azar y la necesidad como dijo Jacques Monod, Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1965.

Imagen es la obra “La Peste en  Ashdod” de Nicolas Poussin (1594–1665) tomada de Wikimedia es de dominio público

Acerca de Felix J. Tapia

Profesor investigador de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y Jefe del Laboratorio de Biología Molecular, Instituto de Biomedicina, UCV. Ha publicado más de 100 artículos en revistas científicas y capítulos en libros. Premio Fundación Empresas Polar “Lorenzo Mendoza Fleury” 2005. Miembro de varios comités editoriales de revistas. Activo en el ciberespacio con publicaciones en Blog Felix J. Tapia, Piel Latinoamericana, Mirador Salud, Código Venezuela, RunRunes y DermPathPro.

3 comentarios

  1. jaime piquero martin

    Estos tiempos de desastres y epidemias, como en los tiempos bíblicos, se han complicado de manera tal que la maldición china podría benévolamente calificarlos de “interesantes”

  2. Esto es la expresión de NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA, saludos antonio clemente h

  3. Maria Cristina Di Prisco

    Muy bueno el recuento de desastres y tragedias de la humanidad con algunas consecuencias que permitieron avances, supervivencia y mejoras en la convivencia del ser humano. Pensaba que leeria algo sobre las guerras como tragedias de la humanidad. Felix te parece que podriamos agregarlas a esta lista con sus consecuencias favorables?
    Maria Cristina Di Prisco

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