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Medicina digital-teleconsulta y pandemia

Rolando Hernández Pérez
Editorial Nº 476

Gaetano Zumbo: La pesta (1691) Ceroplàstia. Museu La Specola. Florencia.

Hace ya unos cuantos años que se ha venido planteando un inquietante debate en torno a las ventajas y desventajas de hacer Medicina Digital, (en concreto Teleconsultas), o hacer medicina presencial, y como en todo debate ambas posiciones tienen muy importantes y encontrados argumentos.

Muchos no están de acuerdo con las Teleconsultas pues les parece impersonal, con poco tiempo de atención, consideran que se inhabilitan herramientas básicas del médico como lo son la detallada observación del paciente, la exploración mediante la palpación con las manos, la escucha directa de los órganos, la toma de los signos vitales y la interacción directa con el paciente en la que se le hacen preguntas sobre su sintomatología, al mismo tiempo que se van realizando los procesos de exploración antes mencionados.

Ciertamente, todos estos argumentos son respetables y a veces difíciles de refutar, pero ante la aparición de una pandemia la situación general de los protocolos de los sistemas de salud cambian de manera radical por muy diversas razones.

La alarma y el miedo que genera la declaración de una pandemia hace que las personas desarrollen sentimientos de duda, temor y ansiedad, y ante el menor síntoma sienten una imperativa necesidad de acudir a un médico en procura de información sobre la situación general y la suya propia, pero al mismo tiempo les invade el miedo de salir a la calle y exponerse al contagio. Esto se presenta no solo por la necesidad de ayuda médica ante la amenaza del agente causante de la pandemia, sino también por todas aquellas otras patologías que la persona ha venido sufriendo desde hace tiempo y por las cuales acude rutinariamente y desde hace tiempo a consultas presenciales con sus médicos tratantes (Cardiólogo, Gastroenterólogo, Dermatólogo, Internista, etc.

Tal situación de temor y ansiedad provocada por la pandemia convierte a la Teleconsulta en una opción eficaz para usar durante ese estado de emergencia que además, y aunque su objetivo básico no fue el de sustituir definitivamente a la consulta presencial, en muy buena medida la Teleconsulta va a quedar como un importante recurso una vez superada la enfermedad.

En situaciones de pandemia los sistemas de salud tienen enormes dificultades para poder asumir una demanda de atención y servicios, demanda que casi siempre crece de manera exponencial y que en muchos casos los coloca fuera de control.

Sin una previa planificación de las medidas de contención adecuadas para la llegada de una pandemia, los servicios de salud pueden estar expuestos al riesgo de colapso causado por una sobrecarga de consultas. Las infraestructura de las instalaciones de salud pueden verse sobrepasadas e incluso llegar al colapso de sus servicios, especialmente de las consultas externas. La implementación de las Teleconsultas permite que muchos de los servicios médicos tanto públicos como privados, puedan seguir funcionando con razonable regularidad durante la Pandemia.

Teleconsulta

Desde hace años el empleo de la Telemedicina es una herramienta de amplio uso, y dentro de todas las vertientes que esta herramienta tiene la Teleconsulta se ha constituido en la modalidad fundamental de la atención médica a distancia. La Teleconsulta, también llamada Consulta Digital o Consulta Remota, se puede definir como todas aquellas relaciones que se establecen a través de medios electrónicos entre el paciente y su médico tratante, con la finalidad de determinar la causa o causas de alguna patología hasta llegar a un diagnóstico y establecer un tratamiento adecuado.

Por otra parte no hay que perder de vista que desde que se declaró esta pandemia y, los responsable de salud de los gobiernos empezaron a dictar medidas para tratar de contenerla tales como confinamientos, toques de queda, cierres perimetrales, cierres de fronteras, etc., muchos sectores laborales se dieron a la tarea de digitalizar sus empresas y protocolos de trabajo para adecuarlos a esta nueva realidad y ayudar a la contención de la propagación del coronavirus.

A partir de ese momento la alternativa digital en sectores laborales digitalizados (Teletrabajo) ha sido un hecho del que ya se habla con normalidad, incluso en muchos de esos sectores definitivamente llegó para quedarse. Las Teleconsultas quizá no llegaron para quedarse definitivamente en todas las especialidades médicas, pero sí en muchas de ellas, Será cuestión de tiempo.

La Teleconsulta, también podríamos referirla como la búsqueda de información y tratamiento médico con profesionales de la salud sobre alguna patología, utilizando las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Esta puede establecerse entre personal médico y sus pacientes, o solamente entre médicos para reuniones de discusión de casos. De hecho actualmente en las redes mundiales de Telemedicina la Teleconsulta es la herramienta más utilizada.

La Teleconsulta entre el personal médico y el paciente puede efectuarse tanto en tiempo real involucrando la participación al mismo tiempo tanto del paciente como del profesional de la salud, como también por medio del envío previo de información clínica (fotos, resultados de análisis, estudios imagenológicos, etc.) y su posterior consideración con el paciente un tiempo después. Ambas modalidades son sumamente provechosas en tiempos de pandemia ya que se pueden realizar sin la obligatoriedad del traslado del paciente al centro médico.

Requisitos para organizar una Teleconsulta

Hoy en día organizar sesiones de Teleconsulta solo requiere de ciertos conocimientos generales de las tecnologías de la comunicación que permitan tener claro los equipos necesarios y los diversos programas y aplicaciones que están disponibles, que en todo caso, sea el que sea que se escoja, todos realizan básicamente las mismas funciones y su uso es sumamente intuitivo.

Tecnología necesaria para poder realizar una Teleconsulta

En términos muy generales, para ofrecer el servicio de Teleconsulta, se requiere una adecuada y buena conexión a Internet, una computadora con capacidad de audio y video y un software que permita realizar conexiones a Internet.

Es lógico y evidente que la conexión debe ser estable y rápida, con un buen Ancho de Banda, además puede ser por cualquier medio de transferencia: ADSL, cable, fibra óptica, 4G o cualquier otra similar. Aunque se puede realizar con Anchos de Banda de 1 MB, es muy recomendable contar con una mayor velocidad para evitar interrupciones en la comunicación, por lo que es muy importante contar con un Proveedor de Servicios de Internet (PSI) de confiabilidad reconocida.

También es necesario saber utilizar adecuadamente el programa específico que vayamos a utilizar para realizar la Teleconsulta. Existen diversas plataformas que permiten hacer la conexión necesaria para realizar la reunión virtual (con video o solamente con voz) en resumen, esto definiría una Teleconsulta. Entre estas plataformas están Elluminate, WhatsApp, MSTeams, Webex, Skype, Zoom y FaceTime, entre otras. Como ya mencionamos anteriormente todas tienen básicamente las mismas funciones y su uso es sumamente sencillo e intuitivo.

Ventajas de la Teleconsulta en una Pandemia

Es evidente que tanto para pacientes como para especialistas médicos, la Teleconsulta se convirtió en una herramienta esencial con muchas ventajas ante la actual situación de pandemia. Algunas de las ventajas más destacables son:

Descongestión del sistema sanitario: si un paciente siente síntomas relacionados con el Covid-19, debe comunicarse de inmediato por vía telefónica con los números oficiales establecidos para atención al paciente con coronavirus, pero si no tiene dichos síntomas y sus síntomas son otros o simplemente necesita una prueba diagnóstica que nada tiene que ver con el covid-19, la Teleconsulta le permite recibir esa asistencia médica sin acudir a un centro médico de forma presencial.Esa posibilidad representa un importante apoyo en la prevención y la seguridad de todos, pues al tener la posibilidad de realizar una consulta médica de manera telemática no se violan las normas del distanciamiento social y se cuida la seguridad tanto del paciente como del médico al evitar la exposición en un centro de salud.

En resumen, cuando finalmente la pandemia haya pasado, las Teleconsultas seguramente habrán demostrado que si bien es cierto que no sustituyeron a la consulta presencial (nunca ha sido su objetivo), definitivamente tiene una gran utilidad complementaria más en unas especialidades médicas que en otras y permite evaluar y tratar más pacientes sin necesidad de que estos tengan que desplazarse, salvo en aquellos casos en los que es imprescindible.

Acerca de Rolando Hernández Pérez

Maestro de la Dermatología Ibero-Latinoamericana. Ex-Jefe Servicio de Dermatología del Hospital General "Dr. Luis Razetti", Barinas - Venezuela. Profesor de Medicina , Universidad de los Andes. Director Médico del GCCNSP - Barinas - Venezuela. Fundador y Co-editor de Pél-L Latinoameriicana (1998). Ex-Presidente de la Sociedad Venezolana de Dermatología

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