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El precio de las canas

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TRIACA*, esa poción mágica que la Medicina utilizo por mas de diez siglos, es lo que muchos pacientes creen que uno lleva en el “carcaj”. Si se ha ejercido la profesión con interés y mística de trabajo, con constantes retos a los conocimientos ya adquiridos y por adquirir, sin aposentarse en lo tradicional pero apoyándose en las experiencias propias y ajenas confiables, entonces, uno se convierte en referencia y ahí viene el compromiso!!!!

Tener años y canas no son garantía de ser competente y de ninguna manera significa que se sabe todo de la especialidad, ni siquiera que se tiene el conocimiento suficiente para ejercer una Medicina basada en evidencia y no en solo la experiencia propia, que puede estar errada. Ya en nuestra cultura ser un venerable anciano no significa sapiencia; solo quedan las culturas orientales quienes siguen otorgándole al anciano un lugar privilegiado y de reconocimiento en la sociedad.

El verdadero conocimiento se adquiere cuando el profesional médico ( en nuestro caso) reconoce que es ignorante en el tema ** y empieza a tener experiencia, no solo propia que muchas veces es empírica pero no despreciable, sino experiencia apoyada en trabajos de investigación.. Como decía Kant, la experiencia es solo el comienzo del conocimiento: “La experiencia es, sin ninguna duda, el primer producto surgido de nuestro entendimiento al elaborar la materia bruta de las impresiones sensibles…La experiencia es siempre información ya elaborada, puesto que lo que experimentamos depende de manera decisiva de nuestras propias capacidades de intuir (la sensibilidad) y pensar (el entendimiento)”.***

Detrás de esa búsqueda del conocimiento esta la razón que no tiene edad ya que se relaciona con el intelecto y nos conduce a la experiencia. Por lo tanto, no son solo las canas obtenidas de levantarse temprano, para abrir “el negocio” día tras día, recetando con el mismo discurso por años y cometiendo errores una y otra vez, esperando que algún paciente adolescente le diga a su madre “Mamá no me traigas mas con ese viejo”

Que pienso yo que debe hacerse para mantenerse en la cresta de la ola

  1. Estudie diariamente
  2. Póngale corazón. Cada paciente es un reto, no solo debe dársele el mejor      conocimiento sino la sincera intención de curarlo
  3. Sea autocrítico
  4. Intercambie conocimiento con sus pares
  5. El paciente debe sentir que esa receta se hizo únicamente para él, no haga recetas de  computadora
  6. Sea eficiente en los pasos a cumplir delante del paciente: saludo, interrogatorio, examen físico completo, tratamiento, evite una expresión adusta, maneje la cordialidad.
  7. Exprese una o dos opiniones sobre la persona, que ellos se lleven consigo un consejo de vida
  8. Sea solidario con los costos
  9. Tenga sentido común
  10. Sepa retirarse de la profesión a tiempo

La experiencia bien llevada conduce a la sabiduría

Citas

*La triaca o teriaca (del árabe tiry?q, del latín theriaca y del griego ??????) era un preparado polifármaco compuesto por varios ingredientes distintos (en ocasiones más de 70) de origen vegetal, mineral o animal, incluyendo opio y en ocasiones carne de víbora. Se usó desde el siglo III a. C., originalmente como antídoto contra venenos, incluyendo los derivados de mordeduras de animales, y posteriormente se utilizó también como medicamento contra numerosas enfermedades, siendo considerado una panacea universal. Se popularizó en la Edad Media, y durante muchos siglos se empleó con variaciones en su formulación, registrándose en las principales farmacopeas de la época hasta que perdió auge en los siglos XVIII y XIX. https://es.wikipedia.org/wiki/Triaca

** https://piel-l.org/blog/41039

***Enmanuelle Kant: Crítica de la razón pura 

Acerca de Jaime Piquero Martín

Profesor Emerito Instituto de Biomedicina Jacinto Convit UCV. Ex Jefe del Servicio del Hospital Vargas de Caracas. Coeditor de Piel latinoamericana. Fundador del Global Alliance para el estudio del acne, del Grupo iberolatinoamericano del acné (Gilea), Grupo latinoamericano del acné (GALA) y del Grupo de acné y Rosacea en Venezuela (GARVE)

21 comentarios

  1. Magnífico editorial Jaime. Me interesó principalmente tu consejo #10: “Sepa retirarse a tiempo”. He notado que en los EU se planea el retiro con mucho tiempo, muchos colegas se retiran alrededor de los 70 años, y algunos (los que tuvieron la mejor habilidad y visión financiera) lo han hecho a los 60-62 años de edad. En contraste, he observado que en varios países de latinoamérica muchos profesores continúan laborando hasta que tienen máas de 80 (e incluso 90!)años. Algunos ejercen asún cuando sus enfermedades físicas y mentales son ya evidentes.
    En mi opinión, esto constituye un grave problema, sobre todo a nivel institucional, en donde se entrenan residentes. Los “jefes eternos” no dejan que los jóvenes tomen sus lugares y refresquen sus métodos e ideas. Necesariamente los programaas se estancan. Las jóvenes brillantes con intereses académicos se desaniman al ver pocas o nulas posibilidades de avance. Muchos dejan la enseñanza y se concentran en su práctica privada. En fin, problema complejo y de difícil solución.
    Gracias por un editorial tan provocativo.

  2. Parabéns Professor. O mais difícil é saber o momento oportuno a se retirar. A medicina e em especial fazer medicina através da dermatologia é um ópio e n?o é fácil livrar-se dele. Muito obrigado pelas palavras seguras e elas refletem a sua capacidade de manter-se ativo. saudações desde Campinas, Brasil

  3. William Abramovits

    Buen tema y me gustó el comentario de los colegas García y Souza.
    Recientes estudios implican a un deterioro de la calidad del ejercicio de la medicina a los 65 años. Tengo 66 y me siento bien de la cabeza. He reducido mi práctica a lo que me gusta y en lo que me siento competente, pero no me hago la vista gorda en lo referente a que algunas enseñanzas me cuesta mas comprenderlas o aceptarlas. Creo que la dermatología perdona mas que la cirugía y otras especialidades, no se si por opio, o por demandar menos del cuerpo incluyendo cerebro, o porque uno siente que su experiencia ha adquirido un valor que se sobrepone a la pérdida de facultades, o porque ejercerla es un placer (no opioide) que nos viene de hacer un bien que otros especialistas no pueden, o porque selecciona a individuos mas cuerdos, etc. Tengo programado retirarme en 5 o a lo mas 10 años, a menos que me de cuenta de que pueda hacerle daño a alguien (punto 3). Un punto 11 sugiero sea el de rodearse con jóvenes y aprender de ellos. Y otro 12: Enamórense.

  4. Mi buen Dr. Piquero,

    Que extraordinaria editorial la de piel, en particular con el decálogo con que se termina.

    Mi abrazo y admiarción

    Alexandro

  5. Buen editorial excepto el punto 5. La tecnología nos ayuda y nos hace presentar mejores récipes y no esa cuerda de garabatos inentendibles y a veces hasta con errores ortográficos.

    Desde hace 12 años manejo todo mi trabajo a través de un programa médico, al principio hecho en lenguaje FoxPro y ahora con un lenguaje mas actual y más rápido.

    Me ha ido muy bien, me brinda mas tiempo para hablar con los pacientes, me permite consultar rapidamente detalles sobre las prescripciones farmacéuticas, etc… a éstas alturas es muy difícil para mí hacer un récipe manual.

    Hay que adaptarnos a los tiempos, la tecnología es una bendición de Dios y los hombres inteligentes.Debe ser un programa médico personalizado, un poco mas costoso pero lo vale.
    Mis saludos,
    Amalia Panzarelli
    Caracas

  6. Rolando Hernández Pérez

    “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”; este refrán que suponemos pertenece a nuestra cultura occidental, queda en entredicho con el inteligente y ameno articulo de Jaime Piquero Martín “El precio de las canas”.
    La experiencia que hemos alcanzado nos da a entender que las canas, los pasos lentos, las arrugas, etc. en definitiva la vejes, no garantizan por sí mismo el conocimiento y menos aún la sabiduría.
    Jaime, para finalizar te felicito por tu reflexión y comparto también todos los puntos del decálogo, así pues colegas el estudio, la investigación dinámica y la observación inteligente constituyen la clave.

    Rolando Hernández Pérez

  7. Excelente editorial. Mis sinceras Felicitaciones!!!!

  8. Dra Luz Marina Prieto

    Leer artículos relacionados con estos criterios,fortalece el perfil de la medicina concientizandonos sobre la gran responsabilidad que tenemos en nuestras manos como dermatólogos , por ello agradezco y felicito Profesor Piquero por compartir tan interesante concepto.
    Humildad ,honestidad y amor a nuestra profesión son valores inolvidables que debemos de tener siempre presentes en la atención a cada uno de nuestros pacientes .
    Reciba mi abrazo y admiración
    Luz Marina Prieto S
    México

  9. Estimado Jaime, excelente el artículo que nos lleva a la reflexión. Pienso que de los puntos del decálogo el mas difícil es el décimo, siempre me he planteado esa pregunta que creo haber conversado contigo, y le pido a Dios la sabiduría de poder hacerlo a tiempo porque no estamos preparados para hacerlo. In the meantime, seguiremos estudiando día a día. Saludos
    Ismery Cabello

  10. Jaime Piquero Martin

    Uyyyy que comentarios. Lo de “sepa retirase a tiempo” me da para escribir otro editorial, déjenme molerlo en mi cabeza. ¿Cuando decide uno retirase en el hospital o universidad?, ¿cuando de la consulta privada total o parcial?. Particularmente en mi hospital, vi que los que me seguían no calzaban mis zapatos, segui asistiendo con un nombre muy suigeneris tipo jarron chino, que en mi caso le pusieron el nombre de profesor emerito y me di cuenta que la generación que seguía a la que me remplazaba si calzaba mis estanderes de remplazo, por lo que es una cuestión de tiempos historicos, como lo que ocurre en los equipos del deporte que uno es fanatico, hay tiempos buenos y tiempos malos, pero siempre la civilización avanza. A Elemir, sin el opio de la dermatología mi existencia hubiera sido deplorable, . William yo no programa cuando me retirare, tengo un alumno-amigo que le he dicho, “ Cuando me ponga a hablar pendejadas me dices, para retirarme”, creo que me estoy acercando
    A todos mi cariño
    jaime

  11. Profesor, muchas gracias por su editorial, inspira y guía.

  12. Me encanto el articulo Ojala lo pudieramos cumplir y no aferrarnos al consultorio cuando los sentidos nos van abandonando

  13. Querido Jaime

    La vida nos ha llevado a recorrer muchos caminos juntos, con más acuerdos que disensos, que nos han servido para construir. Por suerte la huellas que han quedado, de estos largos años son de afecto, amistad y respeto.
    Tu movilizadora editorial me permite reflexionar y pensar en el futuro, es decir cuando aparecen las “canas”.

    Hace casi 10 años, en un reportaje que me hicieron para la revista ATD, me preguntaron que le aconsejaría un médico recién recibido y mi respuesta fue “que los resumiría en un Decálogo:
    Comprender:
    1. Que la realidad de la vida recién comienza.
    2. Que la profesión se debe ejercer con lealtad hacia el enfermo y hacia uno mismo.
    3. Que no hay enfermos sino seres humanos enfermos.
    4. Que la misma enfermedad es distinta en cada persona.
    5. Que estudiar es para toda la vida.
    6. Que el camino a recorrer es largo y que habrá tropiezos.
    7. Que los escalones se deben subir uno a uno.
    8. Que el éxito es distinto del exitismo.
    9. Que la soberbia es propiedad intelectual del mediocre.
    10. Que la palabra GRACIAS es la mejor recompensa.

    Te puedo comentar que hoy que pinto más “canas”, creo que también este es un decálogo para los más grandes, puesto que algunos que han llegado… se han olvidado de estás pequeñas grandes cosas.
    Agregaría a tus palabras que comparto, tres pensamientos que nunca se deben olvidar

    1. La alegría de vivir
    2. La capacidad de asombro
    3. El entusiasmo para proyectar

    Cada uno debe conocer, cuando y como llegará el momento de retirarse. Mientras tanto debemos contribuir con idoneidad, seriedad y respeto, al crecimiento de los que nos siguen.

    Termino con una frase del médico, filósofo y escritor argentino José Ingenieros (1877-1925) con la que inicia el maravilloso libro “El hombre mediocre”“Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella y tiendes el ala
    hacia tal excelsitud inasible, afanoso de perfección y rebelde a la mediocridad, llevas en ti el resorte misterioso de un Ideal.”

    Con el cariño de siempre
    Ana

  14. Je, Je, Je…Rolando Hernández y Jaime Piquero se han puesto a “filosofiar”en los editoriales de Piel-L, uno con el campo psiquiátrico y Jaime con las canas. (Canas y ganas). Qué puedo agregar yo?: que las vejez es una vaina muy grande que nos llega sin quererla.
    Uno recuerda nuestros inicios en la especialidad, nos queríamos comer el mundo y nos planteábamos retos imaginarios: yo voy a dedicarme a la docencia, otros decían: ni de vaina, la Universidad no paga un coño. Los que hicimos las dos cosas logramos salir adelante con trabajo y rectitud, y mal o bien nos hicimos buenos profesionales y vivimos decentemente. Sentimos que nuestros alumnos hoy día nos ven como nosotros vimos a nuestros profesores, y es el momento, creo yo de recordar los míos: Juan Di Prisco, Luis Gómez Carrasquero, Oscar Reyes F. Dande Borelli, Mariano Medina Febres. Los del Vargas, “por carambola”, Jacinto Convit, Mauricio Goihman, José M. Soto. y en el campo internacional, todos aquellos que de una razón u otra nos formaron con la lectura de sus trabajos. Es bonito recordar, y viene de maravilla por el trabajo del Dr. Kerdel Vegas y Piquero (La historia de la Dermatología Venezolana) y si el editorial del Dr. Piquero da para ello, ya es un gran logro. Te felicito Jaime.
    Dr. José R. Sardi B.
    Dermatólogo.
    Caracas. Venezuela.

  15. Rafael Falabella F MD

    Estimado Jaime:

    Felicitaciones por este magnífico editorial. Concuerdo totalmente con todas tus ideas. Y te comento que durante varias décadas, a través de todas mis enseñanzas en el pregrado y muy especialmente en el postgrado, tus palabras las he repetido en numerosas oportunidades a mis alumnos. Parecen una copia de tu decálogo.

    Todos los comentarios sobre esta editorial, aún los más sencillos, están llenos de la sabiduría que tienen aquellos que han recorrido pocos o muchos años en nuestra especialidad. Y yo me uno a todo el grupo de comentadores que han expuesto sus más recónditos pensamientos sobre un tema tan difícil como es el momento de retirarse. Y por ello, el punto 10, sin demeritar en absoluto los 9 restantes, me parece de la mayor relevancia, pues todos los seres humanos, sin excepción, ante una falta de normatividad establecida, dejamos a nuestra mente navegar en un mar de incertidumbre tratando de adivinar el momento más oportuno.

    Aunque no existe una norma universal para contestar esta pregunta, me atrevo a insinuar que tiene un rango variable: lo que para unos la edad ideal se basa en años cronológicos, para otros puede constituir una edad madura pero en ningún momento la edad de retiro. Es pues, a mi parecer, una decisión muy personal. Y lo que observamos con mayor frecuencia es que quienes más tardíamente lo hacen, son o han sido profesores universitarios.

    Recordemos varios personajes históricos que aún con edad por encima del promedio de una posible jubilación, fueron altamente productivos hasta el final de sus días: Nelson Mandela 95, Johan W Goethe 80, la Madre Teresa de Calcuta 87, Rita Levi-Montalcini 94, Mahatma Gandhi asesinado a los 79, Edgar Degas 83, Arturo Toscanini 82, Alexander Fleming 74, Carlos Finlay 82, Joaquin Rodrigo 97, Jacinto Convit 100 a quien ustedes en Venezuela lo vieron trabajar hasta sus últimos días y a quien difícilmente se le debió pasar por su mente la palabra “retiro”… y también era….Profesor Universitario… Lo que más nos diferencia de ellos, fue su genialidad…. Y así las cosas, existieron muchos otros que realizaron importantes obras de diversa índole a pesar de sus años; será que ellos siempre estuvieron equivocados al no retirarse más tempranamente?

    Es…. Como para pensarlo mi estimado Jaime… Y mil gracias por mostrarnos unas incipientes canas en tu célebre cabellera, que a mi criterio aún resisten las muchas pruebas que el tiempo te pone para definir si continúas o definitivamente te retiras… Yo hago votos para que no se te ocurra lo segundo y poder así continuar disfrutando de tus genialidades y escritos altamente estimulantes.

    Un abrazo

    Rafael Falabella F MD

  16. Estoy cien por ciento de acuerdo con el editorial.

    Creo que uno debería irse retirando poco a poco. Primero ir dejando las actividades obligatorias que no te agradan (Ej; administrativas) y tratar de irse quedando con lo que disfrutas y estas en condiciones de realizarlas con eficiencia.

    Juan Honeyman

  17. Apreciado maestro Dr.Piquero, grandioso y fervoroso editorial, relajante para el alma, en estos tiempos de tanta soberbia y barbarie, que relajantes frases; y le sumamos otras graficantes como los de la Dra.Kaminsky y los de mi amiga y Maestra Dra. YSMERY, GRACIAS por existir,un gran abrazo, pero verdaderamente es difícil decir adios, a lo que hacemos diariamente, pero hay que saber elegir el momento.Cultivemos las canas y aprendamos siempre de todos!

  18. Raul Roca Barillas

    Tampoco es muy real que lo ultimo y moderno en el campo de la Medicina es perfecto o ideal, la tecnología es muy moderna pero sigue siendo interpretada por seres humanos, que pueden actuar en forma poco cientifica o esta lejos de la realidad del paciente. Eso lo observo con frecuencia en mi especialidad (Ortopedia) diagnósticos radiológicos por generaciones actuales que por ejemplo columnas vertebrales con hernias de disco que no existen, esopolones del hueso calcaneo que no existen, fisuras que o son o no son fracturas, esto ultimo es mas real, enfermedades como Fibromialgia ( quiere decir dolor de fibras musculares) uso de vitaminas del complejo B para tratar inflamaciones y tensiones síquicas de resultados del tratamiento en forma inmediata, muchos médicos lo recetan con este fin. La vitamina B no es siquiatría, todo dolor en región glutea es diagnostico de CIÁTICA, en fin tengo otro sinnúmero de . Yo aplico la Medicina denominada Democrática Consultativa y no la llamada Económica Competitiva tengo 75 años y un grupo de Médicos aun confían en mi opinión como Medico.

  19. Raul Roca Barillas

    Completar…..en fin un sinumero de otros temas de mi especialidad….agregar al tema publicado….gracias

  20. Dr. Piquero, gracias por su editorial, la verdad que lo del retiro es controversial, pero estoy de acuerdo con el Dr. Falabella, los que hemos sido docentes universitarios tenemos mas adicción.

  21. Dr Piquero y todos los maestros colegas que han escrito no imaginan la emoción que han despertado al momento de leer este editorial y los comentarios certeros de Ustedes Me instan a seguir adelante en esta labor dual de docente y asistencial público y privado de nuestra amada especialidad. Agradezco diariamente a la vida que me ha permitido pertenecer a esta comunidad de dermatólogos de mi país y Latinoamérica. GRACIASS por el decálogo y los decálogos que relataron son realmente magníficos e inspiradores. Nosotros los venezolanos los necesitamos mucho en estos momentos de mucha frustración.

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